Desinformación y guerra cognitiva. Nuevos espacios de inseguridad
- Programa:
- Sesión 5, Sesión 5
Día: jueves, 10 de septiembre de 2026
Hora: 11:15 a 13:00
Lugar: 27
A lo largo de la Historia la mentira, la manipulación de la información, el engaño, la propaganda y las operaciones de decepción han formado parte de las relaciones de poder y dirimido el éxito en la pugna por alcanzarlo (Rid, 2020). Sin embargo, ha sido en el siglo XX y sobremanera a principios del XXI, cuando estas fenomenologías han adquirido una naturaleza más nociva. Transformación que, en gran medida, obedece al cambio operado en las esferas tecnológica y cultural (aprovechamiento de redes sociales, inteligencia artificial y otras herramientas digitales para amplificar la desinformación y su impacto), favoreciendo exponencialmente su promoción e intensificación al ser fáciles de materializar con elevados niveles de éxito e impunidad.
Nos sumergimos en una Era en la que aparentemente todo va bien, pero bajo la superficie de la cotidianeidad normalizada se desatan y conviven una pluralidad de conflictos de diversa intensidad y virulencia. Conflictos encubiertos -ni declarados, ni reconocidos, simplemente invisibilizados-, las guerras culturales y las de naturaleza no militar; guerras sin combates; conflictos dirigidos con toda suerte de medios no convencionales. Una suerte de estatus de conflicto larvado permanente de intensidad variable, interminable, en la que el campo de batalla se hace ubicuo. Un escenario donde no todos pueden o saben desenvolverse en el que las respuestas reactivas tradicionales resultan obsoletas o carecen de la suficiente eficacia operativa.
Realidad que impele a una reflexión sobre los desafíos abiertos en la esfera de la seguridad que, cada vez con mayor contundencia, reclama el protagonismo a favor de las capacidades de Inteligencia. Resulta necesario superar visiones anacrónicas de la seguridad tradicionalmente reactivas en favor de la anticipación y la gestión del riesgo. Apostar por la identificación temprana, valoración, prevención y neutralización, llegado el caso, de las amenazas, antes de que lleguen a materializarse causando daños. La proactividad y la anticipación, como motores de la intervención y el desempeño institucional del aparato de seguridad y defensa del Estado.
En concreto, como objetivos de este trabajo destaca la identificación nítida de los principales elementos y rasgos constitutivos de la desinformación como amenaza y el desarrollo de estrategias e instrumentos de prevención y respuesta basados en las capacidades y recursos propios de la actividad de Inteligencia.
Palabras clave: Desinformación, guerra cognitiva, inteligencia, comunicación, seguridad.