La huella de Maquiavelo en el pensamiento político de Saavedra Fajardo

Autor principal:
Jorge Del Palacio (Universidad Rey Juan Carlos)
Programa:
Sesión 8, Sesión 8
Día: viernes, 11 de septiembre de 2026
Hora: 11:00 a 12:45
Lugar: 12

 

En España, al igual que en el resto de los países occidentales influidos por la cultura de la Contrarreforma, el pensamiento político de Maquiavelo fue condenado y sus libros prohibidos siguiendo la estela del Index Librorum Prohibitorum publicado en 1559 en el papado de Pablo IV, si bien la prohibición no se hace efectiva en España hasta la publicación en 1583 del Index Librorum del cardenal Gaspar de Quiroga. Todo ello a pesar de que la obra de Maquiavelo, publicada después de su fallecimiento, llegaba al público con el privilegio papal de Clemente VII.

 

La condena de su obra y pensamiento no fueron suficientes para borrar su huella en la cultura política moderna española. Los pensadores políticos españoles que quisieron armonizar su pensamiento con la cultura de la Contrarreforma se arrogaron la tarea de criticar o negar los principios o las ideas principales sobre las que se fundaba el pensamiento político de Maquiavelo. El diplomático murciano Diego de Saavedra Fajardo (1584-1648) es un magnífico ejemplo de la voluntad de articular un pensamiento político útil a los príncipes y soberanos desde una declarada posición anti maquiavélica. Conocedor de la obra de Maquiavelo, según Saavedra el florentino quiso fundar «fundar una política sobre la maldad» mientras que en sus Empresas reivindica un concepto de virtud entendido como la acción del príncipe que satisface «las obligaciones que le puso Dios». A saber, lejos del concepto de virtud, entendido como eficacia en la ejecución de medidas extraordinarias al margen de consideraciones morales, que entroniza Maquiavelo en El Príncipe.

 

No obstante, una lectura atenta de la obra de Saavedra Fajardo permite ver que más allá de su declarado anti-maquiavelismo las enseñanzas de Maquiavelo impregnan lo consejos con los que Saavedra ilustra al príncipe cristiano la mejor manera de conservar el poder en el convulso contexto de la Guerra de los Treinta Años, de la que el diplomático murciano fue protagonista al servicio de la monarquía hispana. A empezar por su particular elogio del arte de la disimulación, del fingimiento, de la astucia, de la capacidad de engaño, o de la idea de razón de Estado, de la que se deduce una sutil reflexión sobre los verdaderos intereses que gobiernan la política. En definitiva, la presencia de Maquiavelo en la obra de Saavedra viene a confirmar la fuerza con la que la concepción de la política de Maquiavelo se impone en la modernidad, incluso en el mundo de la Contrarreforma, determinando su curso y desarrollo.  

 

Palabras clave: Maquiavelo, razón de Estado, religión, Barroco, Contrarreforma