¿Pueden gobernar los algoritmos? Confianza pública y límites de la GenAI en el diseño de políticas públicas

Autor principal:
Alejandro Tirado Castro (Instituto de Políticas y Bienes Públicos (CSIC))
Autores:
Berta Caihuelas Navajas (Universidad Carlos III de Madrid)
Programa:
Sesión 8, Sesión 8
Día: viernes, 11 de septiembre de 2026
Hora: 11:00 a 12:45
Lugar: Sem. 2

Este artículo analiza hasta qué punto los ciudadanos europeos confían en la inteligencia artificial generativa (GenAI) como actor en el diseño de políticas públicas, en comparación con actores tradicionales como gobiernos, instituciones representativas y expertos. El estudio se basa en datos originales de la encuesta EXPRESS2, un amplio proyecto comparado realizado en 25 países europeos con muestras representativas de la población adulta, lo que permite examinar variaciones tanto individuales como contextuales en las actitudes hacia distintos procesos de formulación de políticas.

A partir de un diseño que combina análisis observacional y experimental, el trabajo evalúa cómo la confianza ciudadana varía en función de tres dimensiones clave: el tipo de actor que diseña la política, el dominio político en cuestión y las características sociodemográficas e ideológicas de los individuos. Las hipótesis plantean, en primer lugar, que la GenAI será sistemáticamente menos confiable que los actores humanos, especialmente en decisiones complejas o cargadas de contenido normativo. En segundo lugar, se espera que la confianza en la IA sea mayor en ámbitos técnicos o administrativos —como la regulación ambiental o la protección de datos— y menor en cuestiones morales o ideológicas —como el aborto o la violencia de género—. Asimismo, se explora el papel moderador de la ideología, la edad y el nivel educativo, así como factores contextuales como la confianza institucional y el desarrollo del gobierno digital.

Nuestra evidencia preliminar apunta a un patrón claro: los ciudadanos europeos muestran niveles muy bajos de confianza en la inteligencia artificial para diseñar políticas públicas, con diferencias sustantivas respecto a la confianza depositada en gobiernos, instituciones europeas y expertos, que siguen siendo percibidos como actores mucho más legítimos en este ámbito. En conjunto, el artículo contribuye a los debates sobre legitimidad democrática y transformación digital del gobierno, mostrando que la aceptación de la IA como actor político depende no solo de su capacidad técnica, sino también de percepciones de legitimidad, empatía y control democrático. 

Palabras clave: Inteligencia Artificial, Confianza, Unión Europea, Políticas Públicas